De gabachos y españoladas
blog personal de Leyre BarandaArchivo paraEurovisión
El Chiqui Chiqui y la calle de la insensatez
Lo que no pase en este país, se lo digo yo, no pasa en ningún sitio. Ahora resulta que en un pueblo de Zaragoza se discute si darle el nombre de Chiqui Chiqui a una calle. No me digan que no es para apagar la tele e irse. El pueblo, al parecer, está revolucionado porque, además de lo extravagante de la iniciativa, resulta que el nuevo nombre se daría a una calle que actualmente está dedicada al General Franco. Imaginénse el panorama. El alcalde del pueblo planea ya organizar un pleno extraordinario para poner orden en este asunto. Normal.
Qué quieren que les diga. En un país donde son legión los seguidores de Chiquito de la Calzada, Omaíta y El Cuñao, no es de extrañar que lo del Chiqui Chiqui haya inspirado las mentes más ilustres del territorio friki patrio. Vamos, que lo de Rodolfo Chiquilicuatre y su amago de grupo musical que, se supone, va directo al estrellato en Eurovisión, no ha sido más que para abrir boca.
En Frikilandia, agárrense que viene curva, todo es posible. Yo propongo, así de pronto, sustituir el austero y pasado de moda uniforme de nuestros policías nacionales por lo último de lo último en moda fashion, tía te lo juro: gafotas de pasta sin cristales (que luego se estropea la vista), guitarrilla eléctrica de juguete como complemento indispensable de la temporada y tupés engominados. Y ya puestos, que los susodichos se lancen a la arrestación de los malos malísimos al grito de: “y el chiqui chiqui se baila así, así, así…”.
Dejémonos de disparates. Todos.
Porque de lo folclórico de un concurso para la televisión a poner el nombre de una calle al tal Chiqui Chiqui, va un trecho. En fin, que Dios nos coja confesados con semejantes lumbreras…