Sarkozy dixit. El presidente de la república dio anoche una entrevista para dos de las televisiones nacionales más importantes (TF1 y France2, privada y pública respectivamente). Confieso que no tuve suficiente valor ni interés para seguir al minuto las dos horas que duró la intervención. Ya no. Ningún organismo de estadística me ha preguntado, pero me incluyo en el 72% de franceses que dicen no estar satisfechos con elprimer año de gobierno Sarkozy. Su imagen está por los suelos. Méritos no le faltan. Recopilemos:
Durante la campaña electoral supo dar esperanza a los franceses, dijo que cambiaría las cosas, y que sería para bien. Consiguió convencer a media Francia de ello. Cómo nos engañó… La primera bofetada la recibimos nada más debutar como presidente. ”Hay que aumentar el poder adquisito de los franceses. Trabajar más para ganar más”, decía. Pero lo primero que hizo tras los comicios fue cogerse unas vacaciones al lado de sus amigos ricos.
Después llegó el momento ”Supersarko”. Omnipresente en todos lados. Sobre todo en los telediarios. Por entonces, ya se le vieron modales de camorrista de medio pelo. Malos modales que ha repetido después, porque su carácter prepotente no le deja tener la boca cerrada cuando un ciudadano le dice cuatro cosas a la cara.
Eso no es todo. Su fama de presidente bling bling, su matrimonio con Carla Bruni (y sus fotografías y poses como vedettes de hollywood), la torpeza de algunas de sus reformas y la forma de sacarlas a la prensa, le han llevado a unas cotas de impopularidad jamás vistas por un presidente de la república.
Ahora dice que ha cometido errores. Con todos los respetos, señor Sarkozy. Pero viniendo de usted no me lo creo.